Saliendo de
casa me encuentro a Miguel (Aquel vecino que me pone nerviosa cuando lo veo).
-
Buenos
días bonita. – Si, verídicamente puedo comprobar que con una sonrisa sabe
ponerme roja. Le saludo como cada día con dos besos, ¡Qué vergüenza por favor!
- ¿Cómo amaneciste hoy? vi que con mucha
alegría
.
-
Me
viste bailar ah... qué vergüenza… -Baje el rostro y al instante suena el móvil.
Es mi amiga que me dice que no puede quedar- ¡¿QUÉ?! ¿¡CÓMO QUÉ NO?! ¡SI YA VOY DE CAMINO! Bueno da igual, ya me
vuelvo para casa.- Cuelgo el móvil enervada.
-
No, solo que no puede quedar al final.-
Digo refunfuñada.
-
¿Entonces tienes el día libre?
-Sí,
¿por qué?
-
¿Y tu familia?
-
Están de viaje en Madrid vuelven mañana a la noche…
-
¿Te gustaría pasar un día conmigo?
- ¿Es un chiste no? ¡Por favor, nunca me dirías
eso enserio! Sabes que no…
-
¿Iba enserio enserio, crees que no quedaría contigo bonita? Quedamos en 30 minutos te recojo y te llevo
donde yo quiera.
-
Bueno está bien, pero me traes a mi casa sana y salva.
- En media hora te recojo no te
preocupes…- Me dedica una sonrisa picara, y se va.

No hay comentarios:
Publicar un comentario